10 JUN 2020

San Bernabé, Apóstol.

No es mucho lo que sabemos de Bernabé como le llamaron los Apóstoles, aunque su nombre era José. Parece ser que era uno de los judíos de la diáspora y que había nacido en Chipre. Su juventud es fácil que la pasara o en Chipre o en Jerusalén. Parece ser que era tío de Juan Marcos.

"Como era hombre de bien, lleno de Espíritu Santo y de fe, una gran multitud se adhirió al Señor", se dice en los Hechos de los Apóstoles. Según esto, a Bernabé podemos considerarlo como el Patrono de las virtudes humanas, virtudes que también vienen de Dios. Además, sin las virtudes humanas, las sobrenaturales no tienen donde apoyarse. "Las virtudes sobrenaturales apestan como el pescado podrido, si no se injertan en el tronco de las virtudes humanas".

Así dice la Escritura: "como era un hombre de bien". Pero al liturgo que compuso la Misa le faltó sensibilidad, y en la oración colecta omitió este inciso. Era también generoso Bernabé: "Vendí el campo que tenía, y llevó el precio, y lo puso a los pies de los Apóstoles", como recogen los Hechos.

Bernabé no pertenece propiamente al número de los Doce elegidos por Jesús para formar su primera y más íntima Comunidad, pero sí parece que formó parte de los Setenta y dos discípulos elegidos por el Señor para llevar su Mensaje por todas partes. Más aún, el apóstol Pablo siempre llama a Bernabé "apóstol", porque parece estuvo más asociado al Colegio Apostólico que el resto de los Discípulos. La liturgia le conserva este honroso título de "apóstol".

Quizá fue compañero de Pablo y pertenecía también a los que frecuentaban la escuela de Gamaliel. También es fácil que fuera amigo de Esteban el que será el protomártir del cristianismo.

¿Cuándo abrazó la fe cristiana Bernabé? No lo sabemos. Pudo ser al contemplar alguno de los prodigiosos milagros de Jesús, al oír las cosas maravillosas y nunca oídas que brotaban de los labios del Maestro.

San Juan Crisóstomo, que quizá conoció fuentes autorizadas, dijo de Bernabé: "En todo era excelente: bella disposición, genio apacible, generoso, recto, sincero, lleno de bondad; de educación esmerada, de modales atentos y finos, de tanta modestia y compostura, que se atraía la simpatía de cuantos le trataban, y arrastraba y cautivaba los corazones".

Bernabé gozaba de gran autoridad entre los Apóstoles ya que su intervención entre los judaizantes y helenizantes fue definitiva en el Concilio de Jerusalén.

Otra intervención de gran valía para el cristianismo fue el haber introducido al convertido Pablo a formar parte de los auténticos seguidores de Jesucristo. Dice el libro de los Hechos de los Apóstoles: "Entonces tomó de la mano a su amigo, lo llevó a los Apóstoles y les contó cómo se le ha había aparecido el Señor en el camino".

Su mismo nombre que en arameo significa "hijo de la consolación" refleja la misión que le estaba encomendada a Bernabé. Marchará en primer lugar a Antoquía donde al ver que es tanta la mies y tan pocos los operarios llamará a Pablo para que le ayude en el apostolado. De Antioquía pasa a Chipre donde predica con ardiente celo el Mensaje de Jesucristo. Acompaña a Pablo en su primer viaje. Por todas partes va dando testimonio de su celo por la gloria de Dios. A todos quiere convertir a la verdadera fe.

Durante una segunda visita a la isla fue arrestado y encarcelado en una sinagoga de Salamina. La misma noche, una turba de sirios lo mataron a pedradas. Sus restos fueron envueltos en una sábana y escondidos en alguna zona pantanosa, antes de ser eliminados en el mar.

Sin embargo, Juan Marcos y algunos esclavos convertidos recuperaron restos de Bernabé. Secretamente los enterraron en una tumba debajo de un árbol, al oeste de Salamina, Juan Marcos colocó una copia del Evangelio de Mateo sobre su pecho. Perseguido por los judios, escapó a Nicosia, donde se las arregló para eludir a sus perseguidores y escaparon a Egipto. La persecución contra el cristianismo en Chipre continuó, y la tumba de San Bernabé fue olvidado. En el siglo V, el obispo Anthemios tuvo un sueño en el que vio la ubicación de la tumba perdida. Después de su sueño, el obispo ordenó la apertura de la tumba. Allí encontraron un cuerpo, que fue identificado como Bernabé por el Evangelio de San Mateo puesto sobre su pecho.

El edificio que se puede visitar hoy data de 1750. Fue el centro de la Iglesia Ortodoxa de Chipre. El monasterio se encuentra, todavía hoy, en buen estado. Fuera de la iglesia hay un patio, rodeado por tres lados por edificios que una vez albergó a los monjes y los peregrinos que vienen a rezar al monasterio.

La cabeza del Apóstol San Bernabé se venera en el interior de la iglesia dedicada a Santa Maria di Grado, en el monasterio de Santa Rosa de la localidad italiana de Conca dei Marini, cerca de Salermo.

 

 

 

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