Cuando no nos es posible hacer la Comunión sacramental con Cristo participando en la Eucaristía, podemos expresarle el deseo de acogerle en nuestro espíritu con estas palabras que ayudan a hacer la comunión espiritual:
Creo, Jesús mío, que estáis realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar.
Os amo sobre todas las cosas y deseo recibiros en mi alma. Pero como ahora no puedo recibiros sacramentado, venid al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si ya os hubiese recibido, os abrazo y me uno todo a Vos. No permitáis jamás, Señor, que me aparte de Vos. Amén.
San Alfonso María de Ligorio